sábado, 26 de julio de 2008

NN


Abre los ojos,
al dividirlos
rozan con una habitación tres por tres
Es una tumba
En la lapida se lee:
"NN VIVIO SOÑANDO CON LA MUERTE"
tiene tres ventanas
las colocaron para atormentarla
y hacerla sufrir más
aun después de muerta,
por allí llegan los sonidos que detesta y la estremecen
palabras de la gente mezcladas con lamento
al llanto de un anciano
vacío cotidiano
a veces observa por la ventana
humanos convertidos en bestias a fuerza de sobrevivir
el hambre los denigra,
quita condición a lo humano.

El humo de los carros asfixia
le recuerda el hacinamiento diario
la nausea indistinta
se vuelve a la cripta
y mira a su amigo insecto hacer la trampa
solo lo observa,
el ruido de afuera es ensordecedor
se tapa los oídos
cierra los ojos
espera levantarse un día
y leer en su puerta
"NN MURIO SOÑANDO CON LA VIDA"




Lágrimas hipócritas  se resbalan en el epitafio
son voces  de amigos que deslizan alguna sombra
 un ataúd que derriba a la fosa que me constriñe
el viento se arremolina y cubre de hojas secas
una rama chasquea sus uñas largas en mi vientre.

El viento mantiene  una sonrisa mordaz
se acoplan los tiempos curvos en un agujero
extirpa el sueño ya vivido
 inventa un tren con siete vagones
 uno que meza la cuna
en ella mi hija con sus ojos de dragón
bastará para aferrarme con uñas y dientes
asir  alguna baranda 
y hacer cantar esperanzas al mundo.

Navega el universo en su viaje a  nada
no crean que estoy triste
 es mi estado natural.

Murmuran los números astillados en la garganta, uno, dos... ciento siete
-Tus ojos no han visto Perú
-Mis ojos  han visto  la Torre de Babel en  Perú.
-Última visión, los ojos de mi hija.
anuda el cordón umbilical
humea la navaja de la guillotina.

Se apagan las luces de mi celda
señor Juez, declare la incompetencia de mi abogado
diluya en la  hoguera  las llaves de la libertad


-Verdugo asalariado, cumpla su deber.


SIGNO

Imaginan  rayar el alba
circunstancial, el presente se invierte
atan la herida cuando el signo cae
la cicatriz permanece sonriendo con su lengua larga
 la memoria se petrifica inmortalizando el encono.

-Una niña fue violada en su cuna.-

Tengo en mis pupilas insípidas
las fosas abiertas
las tinieblas
sus fantasmas
las  fotos con ojos de infanta, son de otra
en esta estación  soy la que abomina a la que dice ser  mi madre
la que sostiene los dedos de su padre
y  almacena aguaceros que desentierran  laberintos

-Ignora  por qué  entre sus piernas moreteadas, habitan las moscas-

Pozo bruno condensado de memorias
de partituras  desintegradas
de vez en cuando enciendo  la caja negra
donde diestros pintores maquillan a la niña violada


-“Muerte natural”-  rectifica  el padre.


1 comentario:

Jorge Ampuero dijo...

Buena poética.
Espero leer más de ti.

Saludos...